Paula Calabay Con la ayuda de sus préstamos FINCA, ha mantenido durante 35 años su negocio de tejidos. Para muchas mujeres en las tierras altas de Guatemala, tejer representa mucho más que un simple trabajo. Para Paula representa tanto la belleza artística como un medio para mejorar el sustento de sus hijas, Sara y Ángela. A través de los préstamos de FINCA, Paula ha podido expandir su negocio de telas hechas a mano de alta calidad para apoyar tanto a su familia como a la comunidad circundante. Mantener fuerte la tradición familiar Paula, orgullosa madre y clienta de FINCA, siempre ha aportado gran entusiasmo a su trabajo. Tejer es parte de la rica tradición de su familia, que aprendió de su abuela. Y fue lo único que mantuvo a Paula a flote mientras las chicas eran jóvenes. Desde que tienen uso de razón, Sara y Ángela han estado vendiendo baratijas hechas a mano por su madre a los turistas. Hablaron maya con su madre y aprendieron español en la escuela (una oportunidad que Paula nunca tuvo) y su trato con los turistas ayudó a las niñas a aprender un poco de inglés. También están aprendiendo a tejer para continuar con la tradición familiar. El crédito que la familia de Paula recibió de FINCA ha ayudado a apoyar su crecimiento.

El apoyo de FINCA y el negocio de Paula En muchos casos, los empresarios potenciales ya tienen un concepto de negocio en mente, pero solo necesitan una oportunidad para seguirlo. FINCA ayudó a Paula a obtener el descanso que se merecía. Sara dice: “A mi madre le encanta FINCA. FINCA estuvo ahí para nosotros cuando nadie más lo estaba. FINCA ayudó a hacer nuestras vidas más habitables «. En la actualidad, Paula mantiene un impresionante negocio supervisando a ocho empleados que trabajan a destajo desde sus propios hogares. Los productos especialmente bordados de Paula se pueden encontrar en todo el país en los mercados turísticos de Antigua, Panajachel y Cobán. Aunque estos mercados ven mucha competencia, ofrecen oportunidades lucrativas a través de las ventas al por mayor de exportadores en México y Estados Unidos. Igual de satisfactorio es cuando los clientes vienen a la casa de Paula para realizar compras. Los productos de alta calidad de Paula son muy populares entre los turistas, especialmente algunas de sus piezas bordadas que pueden tardar hasta un mes en producirse.

Una visión continua para el crecimiento Aunque Paula y su negocio están prosperando, tiene metas ambiciosas para el futuro. Primero, Paula sueña con expandir sus ventas a nivel internacional. En segundo lugar, busca abrir una tienda adecuada cerca de la calle principal de su ciudad, ya que es difícil atraer clientes potenciales por el estrecho camino que conduce a su casa. Por último, le gustaría participar en eventos más culturales, como una exposición artesanal a la que asistió en México cuando era más joven. Paula ha sido una clienta excelente durante sus años con FINCA y nunca pierde un pago. Debido a su impresionante historial financiero, Paula sabe que otros bancos querrían su negocio, pero ella permanece fiel a su asociación con FINCA. Como dijo su hija Sara: «No te olvidas de tus amigos».